lunes, 18 de abril de 2016

Servicio de Crédito Biológico


La sala de espera estaba abarrotada, repleta de gente visiblemente nerviosa y asustada. La mayoría ni siquiera permanecía sentada, estremeciéndose cada vez que las enfermeras acudían preguntando por alguno de los presentes. 


Para todos ellos, ese lugar era la única opción viable para resolver sus problemas. Aunque la solución implicara que muchos no volverían a ver nunca más a sus seres queridos. 


Era fácil descubrir quienes eran. Al oír sus nombres, se desataban las lágrimas y los lamentos de sus familiares. Los demás le aplaudían, alababan su valentía al afrontar la maldita crueldad de este mundo.


Desde hace unos años, la tasa de desempleo sobrepasa el 60% y la Sanidad es un prestación totalmente privada. Nadie se opuso al Gobierno cuando se legalizó el comercio de órganos y se creó el Servicio de Crédito Biológico, sobretodo porque no ofrecieron alternativa alguna para revertir la agorera situación.


La Élite convenció con su propaganda a la clase humilde, era necesario acometer tan magno sacrificio en nombre de la Patria y la Familia. Continuaron sus vidas llenas de excesos, sustituyendo sus maltratadas entrañas con todo el patrimonio visceral obrero que pudieron comprar.



Ahora los ricos son más longevos y los parados son desmontados.




Este Microrrelato de 200 palabras participa en el Concurso "MicroTerror V" que organiza El Círculo de Escritores.


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